Entrevista a Emma Díaz – Primera Parte

 

 

 

 

 

 

En 709 Media Room hemos entrevistado a Emma Díaz, colorista y técnico de postproducción con una carrera profesional de 13 años en la industria. Ha trabajado en distintas series de televisión entre las que podemos encontrar Águila Roja, Física o Química, Los Hombres de Paco y películas como Frágiles, La Caja Kovak o Remake.

¿Cómo llegaste a ser colorista?

Antes de ser colorista hice de todo, empecé de auxiliar, como todo el mundo; auxiliar de todo en Bambalam, un programa juvenil de Telemadrid. Luego fui auxiliar, ayudante de realización y regidora en distintas productoras. Después, profesora de montaje en la CGT y después decidí reciclarme al mundo de la postproducción porque quería algo más de sala. Para ello hice un máster en Editbox, de Quantel, y mi formación anterior fue a través de los cursos de imagen del INEM.

¿Qué es para ti un colorista?

Para mí el etalonaje es como el proceso final, el lavado de cara que le hace falta, que unifica y da forma, la guinda del pastel. Una de las cosas que más satisfacción me da es que de mis manos sale el producto final, lo que se va a proyectar en las salas o se va a emitir en televisión.

¿Qué equipo (o equipos) técnicos de corrección de color utilizas?

Quantel, EQ y IQ.

¿Qué te parece lo mejor de la profesión?

La transformación que sufre la imagen, ver cómo cambia y cómo puedes aportarle al proyecto; a través de esa transformación darle un sentido, darle más sentido.

¿Y lo peor?

Las horas de trabajo. Una de las cosas que supone un reto muchas veces en esta profesión es el conflicto que se crea entre el director y el director de fotografía, en el que tú te encuentras en medio. Y es que los equipos actuales son capaces de cambiar la imagen y la intención del rodaje por completo, entonces hay muchas veces que los directores de fotografía se emocionan y se ponen a cambiar cosas, y llega el director y dice “pero qué es esto, si no es lo que habíamos rodado”. Y tú estás en medio de ese conflicto, porque aunque el “dire” de foto sea tu jefe, el director de la película es el jefe de tu jefe, y tienen que estar todos contentos.

¿Qué tiene que tener alguien para ser colorista?

El ojo, todo lo demás se estudia. El ojo también se puede llegar a educar, pero hay que tenerlo. Y paciencia (dice de broma).

¿Cómo crees que debe ser la relación entre el colorista y el director de fotografía?

¿Cómo me gustaría a mí que fuera o cómo debe ser? El primer momento en el que conoces a un director de fotografía es complicado, hasta que él o ella confía en ti y ya todo va más rodado, pero de primeras siempre hay un momento especial, y difícil a veces.

Creo que somos un equipo, ya está. De primeras no os conocéis y no sabes qué le gusta o qué no; y él ha de intentar transmitirte lo que quiere contar, su idea, su estética, su forma de sentirlo. Tú tienes que intentar plasmar esto, porque al final no eres un “aprieta botones” que sabe manejar una máquina y ya está, el “dire” de foto no te dice “dale más verde” o “quita más rojo”, sino que en el proceso de postproducción formas parte del equipo de foto, y tienes que ayudarle a enriquecer y a corregir.

lacajakovak